1. Introduce costes comparables
Usa coste por la misma unidad de trabajo para ambos modelos.
2. Añade latencia medida
Compara tiempos obtenidos con pruebas equivalentes.
3. Puntúa la calidad
Usa la misma escala y evaluación para A y B.
4. Define prioridades
Reparte pesos entre coste, latencia y calidad; no es obligatorio que sumen 100 porque se normalizan.
5. Revisa la diferencia
Una diferencia pequeña sugiere que la elección puede depender de otros criterios no modelados.