1. Fija una base semanal
Introduce lo que esperas gastar en una semana normal de alimentación y artículos habituales.
2. Añade un margen
El porcentaje de margen cubre variaciones de precio y pequeñas compras que no están en la lista principal.
3. Indica el tamaño del hogar
El número de personas permite obtener una referencia por persona sin cambiar el objetivo total.
4. Comprueba las dos escalas
Revisa el objetivo semanal y la conversión mensual calculada con 52 semanas repartidas entre 12 meses.
5. Ajusta antes de comprar
Modifica la base o el margen hasta que el presupuesto encaje con tus ingresos y prioridades.