1. Introduce las ventas netas
Usa la base imponible sin IVA de las operaciones sujetas al tipo analizado.
2. Indica el tipo aplicable
Comprueba el tipo vigente para el bien, servicio y jurisdicción.
3. Añade el IVA soportado deducible
Incluye solo el IVA de compras y gastos que genere derecho a deducción.
4. Revisa el saldo
Un saldo negativo no implica automáticamente una devolución inmediata; puede existir compensación a periodos futuros.
5. Separa tipos distintos
Si tienes ventas a varios tipos, calcula cada grupo y combina después los importes según las reglas aplicables.