1. Estima los gastos recurrentes
Suma las partidas mensuales que esperas pagar de forma continuada, como pañales, alimentación, cuidado o consumibles.
2. Añade las compras iniciales
Incluye equipamiento y artículos que compras una vez o pocas veces al principio.
3. Define un margen
Usa un porcentaje adicional para absorber reposiciones, cambios de talla u otros gastos no incluidos.
4. Revisa la proyección anual
El resultado combina doce meses de gastos recurrentes con las compras iniciales y el margen.
5. Actualiza con datos reales
Después de los primeros meses, sustituye las estimaciones por importes observados para mejorar la planificación.