1. Introduce los ingresos totales
Añade la facturación generada durante el periodo que quieres evaluar.
2. Cuenta las unidades disponibles
Introduce todas las unidades ofrecidas en ese mismo periodo, no solo las utilizadas.
3. Mantén una definición constante
Usa la misma unidad de capacidad cuando compares distintos periodos o ubicaciones.
4. Revisa el ingreso por unidad
El resultado principal divide los ingresos entre la capacidad disponible.
5. Contrasta con el uso real
Utiliza la cifra junto con ocupación, rotación o margen para saber si el cambio procede de precio, uso de capacidad u otros factores.