1. Alinea el periodo con la demanda
Si la demanda es diaria, usa el tiempo disponible del mismo día; si es semanal, usa el horizonte semanal.
2. Descuenta indisponibilidad planificada
Resta limpiezas, cambios o ventanas que ya sabes que no estarán disponibles para producción.
3. Expresa la demanda en unidad equivalente
Utiliza piezas, kg, litros u otra unidad consistente con el proceso.
4. Compara con la capacidad por lotes
Convierte el resultado en volumen por hora y contrástalo con el rendimiento equivalente de tus lotes.