1. Agrupa vivienda y suministros
Suma los pagos recurrentes relacionados con la vivienda que quieras considerar facturas.
2. Añade suscripciones
Incluye servicios digitales, telefonía, internet y otras cuotas periódicas.
3. Registra seguros y cuotas
Suma primas mensuales o importes mensualizados.
4. Completa otras facturas
Añade pagos recurrentes que no encajen en los grupos anteriores.
5. Introduce tus ingresos
Permite medir qué porcentaje del ingreso neto se destina a estas facturas.
6. Revisa total y peso
Observa el total mensual, anual y la cantidad de ingreso que queda después de pagarlas.