1. Usa tu ingreso neto
Introduce el dinero que realmente tienes disponible cada mes después de impuestos y retenciones.
2. Consulta las necesidades
El 50 % se asigna como referencia a gastos esenciales como vivienda, alimentación básica, transporte o suministros.
3. Revisa los deseos
El 30 % representa gasto discrecional, ocio y compras no esenciales.
4. Reserva ahorro o deuda
El 20 % se destina a ahorro, inversión o pagos adicionales de deuda según tus prioridades.
5. Adapta la pauta
Compara los importes con tu realidad y ajusta tu presupuesto si el coste de vida o tus objetivos requieren otros porcentajes.