1. Introduce el precio de referencia
Escribe el importe pagado por el producto que usarás como punto de comparación.
2. Añade su peso neto
Indica cuántos kilogramos contiene ese envase.
3. Define el tamaño alternativo
Introduce el peso del otro formato que quieres valorar.
4. Lee el precio de equilibrio
La cifra principal es el precio que haría que ambos formatos tuvieran el mismo coste por kilogramo.
5. Compara con la oferta real
Un precio real inferior al equilibrio implica un menor coste por kilogramo, sin considerar diferencias de calidad o composición.