1. Indica las puertas activas
Cuenta las posiciones que realmente pueden utilizarse para transferir mercancía durante el periodo.
2. Añade las horas operativas
Introduce la duración total durante la que esas posiciones estarán disponibles.
3. Define el ritmo por puerta
Usa el promedio de envíos procesados por hora y por puerta en una operación comparable.
4. Ajusta la disponibilidad
Introduce el porcentaje de tiempo/capacidad que esperas conservar después de pausas, cambios, congestión o indisponibilidades.
5. Contrasta con la demanda
Compara la capacidad ajustada con el volumen previsto y revisa también la capacidad bruta para entender el efecto de las pérdidas.