1. Introduce el volumen. Usa gigabytes decimales de datos que realmente deben transferirse.
2. Define la ventana. Indica cuántas horas hay disponibles desde el inicio hasta la fecha límite.
3. Ajusta la eficiencia. Reduce el 100 % para considerar protocolos, contención y variabilidad.
4. Consulta el caudal requerido. El resultado indica el ancho de banda sostenido que debería estar disponible durante toda la ventana.