1. Introduce la demanda de referencia. Es el consumo diario que, sin desalación, se cubriría con la fuente convencional analizada.
2. Indica el agua desalada utilizada. Cuenta solo el volumen que efectivamente sustituye esa fuente.
3. Define los días de suministro. Usa el número de días al año en que se mantiene el escenario.
4. Revisa el volumen anual sustituido. La herramienta limita la sustitución diaria a la demanda de referencia.
5. Consulta la cobertura porcentual. Permite ver qué fracción de la demanda se cubre con desalación.