1. Define el grupo afectado.
Cuenta solo a los empleados a los que aplica el supuesto de pérdida.
2. Fija las horas del periodo.
Introduce las horas laborales por persona para el mismo intervalo que quieres analizar.
3. Establece el porcentaje de pérdida.
Usa una hipótesis documentada y evita presentar el porcentaje como un estándar universal.
4. Añade el coste horario.
Introduce un coste laboral medio coherente con tu análisis; puede incluir solo salario o un coste cargado, pero sé consistente.
5. Revisa horas y coste.
El resultado principal monetiza las horas equivalentes perdidas y el desglose muestra su volumen.