1. Suma los costes directos
Introduce por separado el coste del producto, las comisiones previstas y los gastos de cumplimiento por venta.
2. Define el margen
Escribe el porcentaje del precio que quieres conservar después de esos costes.
3. Evita el 100 %
Un margen del 100 % no es posible con costes positivos porque dejaría cero parte del precio para cubrirlos.
4. Revisa el precio orientativo
La calculadora despeja el precio necesario para que los costes representen la parte restante del precio.
5. Haz una prueba de mercado
Usa el resultado como referencia y contrástalo con impuestos, demanda y estrategia comercial antes de publicarlo.