1. Cuenta los temas
Usa unidades de estudio comparables: capítulos, bloques, conceptos o conjuntos de ejercicios.
2. Estima un tiempo medio
Indica los minutos que prevés dedicar a cada tema, incluyendo lectura, práctica o recuperación activa si forman parte de tu método.
3. Marca los días disponibles
Cuenta solo los días en los que realmente podrás reservar tiempo de repaso.
4. Compara la carga diaria
Revisa los minutos y horas por día. Si la cifra es demasiado alta, reduce el tiempo por tema, amplía días o prioriza contenidos.