1. Cuenta las comidas compartidas
Indica cuántas comidas suele hacer la familia junta durante una semana normal.
2. Estima la duración de cada comida
Introduce una duración media en minutos para convertir esas comidas en horas.
3. Añade actividades planificadas
Cuenta salidas, juegos, deporte u otras actividades en las que participa la familia y define su duración media.
4. Suma otros momentos juntos
Incluye horas de convivencia que no encajen en las categorías anteriores, evitando duplicar el mismo tiempo.
5. Revisa las escalas temporales
Compara el total semanal con los equivalentes mensuales y anuales para visualizar la acumulación.