1. Introduce electricidad y agua
Usa el coste mensual real o un promedio si las facturas cambian de un periodo a otro.
2. Añade gas o calefacción
Incluye esta partida solo si se factura por separado y forma parte de los suministros que quieres analizar.
3. Registra internet y otros servicios
Suma conectividad y cualquier otro suministro doméstico recurrente que no esté incluido previamente.
4. Indica el tamaño familiar
Este valor permite calcular un promedio por persona para facilitar comparaciones.
5. Analiza el peso energético
Revisa qué porcentaje del total corresponde conjuntamente a electricidad y gas para identificar la parte más sensible al consumo.