1. Usa una unidad común
Expresa capacidad utilizada y disponible en la misma unidad y para el mismo periodo.
2. Introduce el uso real
Añade el consumo observado o estimado que realmente aprovechó la carga de trabajo.
3. Añade la capacidad disponible
Indica el total aprovisionado, contratado o reservado contra el que quieres medir el uso.
4. Define un objetivo
Introduce una tasa de referencia interna para comparar el resultado. No tiene que ser el 100 %, ya que puede ser necesario conservar margen.
5. Revisa el margen
Observa la capacidad ociosa y la diferencia frente al objetivo antes de decidir si ajustar recursos.