1. Introduce las horas previstas. Escribe el tiempo que, en condiciones normales, esperas dedicar al periodo que estás planificando.
2. Define un margen porcentual. Añade un porcentaje para absorber variaciones que crecen con el tamaño de la carga de trabajo.
3. Reserva una contingencia fija. Introduce horas adicionales para incidencias que no dependen del volumen, como una revisión del vehículo o una gestión administrativa.
4. Comprueba el tiempo total. La calculadora suma la previsión base, el margen porcentual y la contingencia fija.
5. Ajusta el plan. Compara el total con tu disponibilidad real y reduce compromisos si el tiempo con margen supera tus horas disponibles.