1. Introduce la masa almacenada. Usa toneladas al inicio del periodo.
2. Estima la pérdida de almacenamiento. Incluye la merma que esperas antes de la salida del silo o almacén.
3. Define la recuperación. Indica qué porcentaje de la masa restante prevés conservar tras limpieza o clasificación.
4. Revisa las pérdidas por etapa. La herramienta separa la merma de almacenamiento del rechazo posterior.
5. Usa la previsión final. La cifra principal es la cantidad disponible después de ambas etapas.