1. Introduce la renta base
Escribe el alquiler que figura como mensualidad principal.
2. Añade el aparcamiento
Incluye la plaza o garaje solo si se paga de forma recurrente y no está incluido en la renta.
3. Suma otros cargos fijos
Añade comunidad, mantenimiento u otros importes mensuales que formen parte del coste de ocupar la vivienda.
4. Evita mezclar suministros
Si electricidad, agua o internet se pagan aparte, puedes analizarlos con una calculadora de suministros para no duplicarlos.
5. Compara el total
Usa el coste mensual y anual para comparar alternativas de alquiler bajo el mismo criterio.