1. Mide la superficie
Suma solo las zonas que realmente recibirán el material y expresa el total en metros cuadrados.
2. Comprueba el rendimiento
Consulta cuántos m² cubre una unidad, caja o paquete del producto que vas a comprar.
3. Añade un margen razonable
Introduce un porcentaje adicional para cortes y pérdidas según la geometría y el material.
4. Revisa las unidades de compra
La calculadora redondea al entero superior porque normalmente no se pueden comprar fracciones de paquete.