1. Introduce la inversión
Incluye el coste inicial que quieras recuperar.
2. Añade la producción anual
Usa una estimación neta en kWh/año para la instalación.
3. Indica el valor por kWh
Puede representar ahorro por autoconsumo, ingreso por venta o una combinación media coherente.
4. Resta los costes recurrentes
Introduce operación, mantenimiento u otros gastos anuales incluidos en tu escenario.
5. Interpreta el plazo
El resultado divide la inversión por el valor neto anual generado.