1. Fija el objetivo
Define la latencia máxima aceptable para el caso de uso y mantén el mismo criterio de medida en todas las entradas.
2. Estima la última milla
Incluye el acceso del usuario o dispositivo hasta el primer punto de agregación relevante.
3. Añade el transporte
Introduce el retraso esperado por la WAN, Internet o enlaces entre sedes.
4. Suma procesamiento y seguridad
Considera firewalls, proxies, cifrado, inspección u otros elementos que añadan retardo.
5. Reserva colas y variación
Añade una cifra para colas o jitter si quieres evitar consumir todo el objetivo con valores nominales.
6. Evalúa el margen
Un resultado positivo indica margen disponible; uno negativo señala que el presupuesto excede el objetivo.