1. Introduce la duración del periodo. Puede ser un turno, una jornada o cualquier ventana de planificación coherente.
2. Resta las paradas planificadas. Incluye descansos u otros periodos que no estarán disponibles para producción.
3. Añade la demanda. Usa las unidades que deben completarse durante ese mismo periodo.
4. Compara con el ciclo real. Si el ciclo medio supera el takt, la capacidad no alcanza la demanda prevista.