1. Agrupa los gastos mensuales
Suma alimentación, arena, productos rutinarios, seguros o servicios que pagas cada mes.
2. Añade los gastos anuales
Incluye vacunaciones, revisiones, licencias, peluquería ocasional u otras partidas que prefieras expresar por año.
3. Registra las compras iniciales
Introduce transportín, cama, jaula, accesorios o equipamiento de inicio que quieras amortizar.
4. Elige un periodo de reparto
Indica durante cuántos años quieres distribuir contablemente esas compras iniciales.
5. Compara el total anual
Usa el resultado para valorar si el presupuesto recurrente encaja antes de asumir nuevos compromisos.