1. Estima primero tu impuesto anual con las reglas vigentes de tu jurisdicción.
2. Resta las retenciones que esperas soportar durante el año.
3. Añade créditos que reduzcan realmente la obligación anual.
4. Divide el saldo restante entre cuatro como referencia uniforme.
5. Si tus ingresos son irregulares, compara el resultado con un método de anualización permitido por tu administración.