1. Introduce el pico de tráfico
Usa solicitudes por segundo en el intervalo de mayor carga que quieras soportar, no el promedio diario.
2. Indica la duración media
Añade el tiempo medio de ejecución en milisegundos para ese patrón de tráfico.
3. Define un margen operativo
Añade un porcentaje de holgura para absorber variabilidad y ráfagas por encima de la estimación base.
4. Compara con tus límites
Contrasta la concurrencia estimada con los límites de cuenta, función o capacidad preaprovisionada de tu arquitectura.