1. Cuantifica la demanda térmica
Introduce el calor útil medio que necesita la aplicación cada día, en kWh térmicos.
2. Fija la fracción solar
Define qué parte de esa demanda quieres cubrir, en promedio, con energía solar térmica.
3. Añade la irradiación
Usa un valor diario representativo sobre el plano de los colectores.
4. Introduce el rendimiento
Ajusta el porcentaje global para reflejar la conversión de irradiación en calor útil.
5. Consulta el área
La calculadora obtiene la superficie colectora aproximada y el objetivo térmico diario y anual.
6. Verifica estacionalidad y almacenamiento
Antes del diseño final, comprueba meses extremos, temperaturas, volumen de acumulación y posibles excedentes de verano.