1. Mide el stock utilizable
Introduce la cantidad que realmente está disponible para tratamientos, no el tamaño nominal si ya se ha consumido parte.
2. Define el consumo por sesión
Usa una cantidad media por tratamiento en la misma unidad.
3. Añade el ritmo diario
Indica cuántos tratamientos que usan ese producto realizas en un día típico.
4. Planifica la reposición
Compara días de duración con plazo de entrega y stock de seguridad para decidir cuándo pedir.