1. Introduce el coste o base inicial documentada del activo.
2. Suma mejoras u otros importes que, según las reglas aplicables, aumenten la base.
3. Introduce depreciación, reembolsos u otros ajustes que deban reducirla.
4. Comprueba que cada ajuste se registra una sola vez.
5. Revisa la base ajustada y conserva el detalle utilizado para llegar a ella.