1. Introduce el importe bruto
Usa el valor total distribuido antes de impuestos y costes.
2. Estima la parte imponible
Indica qué porcentaje de la distribución esperas que se trate como renta gravable.
3. Aplica un tipo efectivo
Introduce un porcentaje que represente el impuesto sobre esa parte imponible.
4. Añade costes
Incluye retenciones, honorarios u otros descuentos como porcentaje del bruto si procede.
5. Comprueba el valor neto
Revisa el efectivo estimado que quedaría después de todas las deducciones modelizadas.