1. Define la superficie. Introduce las hectáreas que recibirán la aplicación.
2. Añade la dosis objetivo. Usa la recomendación disponible en kg de nutriente por hectárea.
3. Indica la concentración. Introduce el porcentaje del nutriente en el producto elegido.
4. Ajusta la eficiencia. Usa el porcentaje que quieras considerar como fracción realmente aprovechable dentro del modelo.
5. Consulta la cantidad total. El resultado muestra los kilogramos de producto y el equivalente por hectárea.