1. Introduce el caudal de alimentación. Usa el volumen total que entra al proceso durante el mismo periodo de referencia.
2. Introduce el caudal de producto útil. Debe corresponder al agua que sale del proceso y se contabiliza como recuperada.
3. Mantén las mismas unidades y periodo. Por ejemplo, compara m³/día con m³/día, no un dato diario con otro horario.
4. Revisa la recuperación. El porcentaje principal muestra la fracción de alimentación convertida en producto.
5. Observa el caudal no recuperado. La diferencia ayuda a cerrar el balance volumétrico básico.