1. Introduce las interacciones diarias. Usa el número de consultas que llegarán al asistente de IA.
2. Estima el contexto de entrada. Cuenta instrucciones, historial relevante y mensaje del cliente.
3. Estima la respuesta. Añade los tokens medios generados por interacción.
4. Define el periodo. Indica cuántos días quieres presupuestar.
5. Añade un colchón. Reserva un porcentaje para picos, reintentos o conversaciones más largas.
6. Compara escenarios. Prueba cambios de contexto o volumen para ver cómo varía el total.