1. Mide segundos de GPU. Obtén el tiempo medio de cómputo que consume una imagen o tarea.
2. Introduce el precio horario. Usa el coste real de la GPU o instancia acelerada.
3. Añade cargos por uso. Incluye API, modelo, almacenamiento o transferencia imputables a una tarea.
4. Aplica gastos compartidos. Usa el sobrecoste para aproximar orquestación, reintentos y otros costes no asignados directamente.
5. Evalúa el volumen. Comprueba el coste unitario y la proyección para 10.000 tareas.