1. Introduce el número de unidades. Cuenta solo las que participan en la cobertura del área analizada.
2. Define el área por unidad. Usa una cobertura efectiva realista en metros cuadrados, no únicamente el máximo teórico del fabricante.
3. Estima el solapamiento. Añade el porcentaje de área duplicada por proximidad entre zonas, rutas o radios de actuación.
4. Revisa cobertura bruta y efectiva. La diferencia muestra cuánto se descuenta por solapamiento.
5. Contrasta con el plano real. Ajusta los supuestos si hay pasillos, obstáculos o áreas inaccesibles.