1. Introduce la cantidad neta. Usa la medición que realmente necesita cubrirse, todavía sin margen.
2. Define la merma base. Añade el porcentaje previsto para cortes y desperdicio normal.
3. Ajusta la complejidad. Incrementa el margen si hay diseños diagonales, muchos encuentros o piezas pequeñas.
4. Añade una reserva. Si quieres conservar material para reparaciones o incidencias, introduce un porcentaje adicional.
5. Convierte el resultado a unidades comerciales. Redondea según el contenido real de cada paquete o formato.