1. Registra la detección
Introduce el tiempo desde que el incidente comienza a investigarse hasta que se confirma y se escala a las personas adecuadas.
2. Añade la contención
Incluye el tiempo necesario para bloquear accesos, proteger cuentas y detener acciones fraudulentas que todavía puedan continuar.
3. Estima la restauración
Indica cuánto tarda restablecer accesos, procesos de correo y flujos de pago o aprobación afectados.
4. Incluye la validación
Añade las comprobaciones finales necesarias para confirmar que el servicio puede operar con seguridad.
5. Localiza el cuello de botella
Compara el total con la etapa más larga para identificar dónde una mejora de proceso tendría mayor efecto.