1. Paso 1. Elige una métrica con una definición estable, por ejemplo ingresos netos o clientes activos.
2. Paso 2. Introduce el valor de esa métrica al inicio del periodo.
3. Paso 3. Añade el valor final medido con el mismo criterio.
4. Paso 4. Revisa el porcentaje de crecimiento, el cambio absoluto y el múltiplo final respecto al inicial.