1. Introduce el coste mensual
Incluye los componentes de gasto que quieras comparar de forma consistente entre periodos.
2. Añade el volumen de operaciones
Usa el número de operaciones del mismo mes que el coste. No mezcles un coste mensual con tráfico semanal.
3. Consulta el coste unitario
El resultado principal normaliza el gasto por cada 1.000 operaciones.
4. Compara periodos equivalentes
Mantén la misma definición de operación y de coste para detectar mejoras o deterioros reales.