1. Define una base común
Asegúrate de expresar entrada y salida en la misma unidad: piezas, kg, litros u otra medida coherente.
2. Introduce la cantidad de entrada
Usa la cantidad realmente alimentada al proceso durante el periodo analizado.
3. Registra la salida buena
Incluye solo la cantidad que cumple el criterio de aceptación definido.
4. Interpreta pérdida y rendimiento
Una pérdida mayor implica una menor fracción de entrada convertida en salida buena; compara periodos con el mismo criterio de medición.