1. Introduce tu presupuesto
Escribe la cantidad disponible en la moneda de origen.
2. Añade el tipo de cambio
Indica cuántas unidades de la moneda de destino recibes por una unidad de la moneda de origen.
3. Incluye un margen de comisión
Usa el porcentaje que quieras descontar para aproximar costes de conversión o dejar un colchón.
4. Revisa la conversión
El resultado muestra la cantidad neta estimada en la moneda de destino.
5. Actualiza el tipo cuando sea necesario
Para planificar con cifras recientes, sustituye manualmente el tipo por una cotización vigente de tu proveedor.