1. Mide la concentración inicial
Introduce la concentración de la solución de ADN que usarás como partida.
2. Define la concentración objetivo
Escribe la concentración final deseada; debe ser igual o inferior a la inicial.
3. Indica el volumen final
Introduce cuánto volumen total quieres preparar.
4. Consulta los volúmenes
El resultado principal es el volumen de ADN; el panel también indica cuánto diluyente añadir.
5. Comprueba la viabilidad práctica
Si el volumen calculado es demasiado pequeño para pipetear con precisión, considera preparar una dilución intermedia.