1. Estima el valor expuesto. Incluye únicamente los bienes o pérdidas que quieras considerar en este análisis.
2. Define tu retención propia. Introduce cuánto podrías absorber sin seguro.
3. Añade otras coberturas. Incluye solo importes realmente disponibles para el mismo riesgo.
4. Revisa la brecha. El resultado es la cobertura adicional orientativa.