1. Define el periodo. Puede ser mes, trimestre, año u otra unidad estable.
2. Introduce la probabilidad por periodo. Mantén la misma unidad temporal en todo el análisis.
3. Indica cuántos periodos analizar. Por ejemplo, 12 meses.
4. Interpreta el acumulado. El resultado muestra la posibilidad de que ocurra al menos una pérdida.