1. Introduce la superficie
Usa los metros cuadrados de cultivo incluidos en el mismo manejo de riego.
2. Define la demanda base
Introduce un consumo de referencia en L/m²/día para el periodo analizado.
3. Aplica un ajuste térmico
Usa un porcentaje positivo o negativo si quieres representar un escenario diferente al consumo base bajo el ambiente calefactado.
4. Añade la recuperación
Indica qué porcentaje del agua bruta vuelve a estar disponible de forma efectiva para reutilización.
5. Revisa el volumen neto
Utiliza litros o m³/día para dimensionar depósitos, turnos o suministro.