1. Indica la superficie útil
Introduce solo el área realmente destinada al cultivo, no la superficie total del edificio.
2. Añade el rendimiento de referencia
Usa kg por m² obtenidos de campañas anteriores o de un escenario comparable.
3. Ajusta el efecto térmico
Introduce el cambio porcentual que esperas por mantener un régimen térmico distinto; puede ser positivo o negativo.
4. Incluye las pérdidas
Añade la proporción prevista de producto no comercializable o merma de cosecha.
5. Revisa la previsión
Compara la producción neta con tu capacidad de cosecha, almacenamiento o venta.