1. Define el horizonte.
Decide si la necesidad corresponde a los próximos 6, 12 o más meses y usa ese mismo horizonte para la preparación de candidatos.
2. Cuenta las necesidades de cobertura.
Incluye puestos críticos, sucesiones previstas o nuevas posiciones que exijan un líder preparado.
3. Cuenta candidatos listos y disponibles.
Incluye solo personas que puedan cubrir esas necesidades dentro del plazo definido.
4. Revisa el déficit.
La calculadora muestra cuántas necesidades quedan sin respaldo numérico y qué porcentaje puede cubrirse.
5. Analiza el ajuste cualitativo aparte.
Una cobertura numérica del 100 % no garantiza que cada candidato encaje en cada puesto.