1. Introduce el peso inicial
Escribe la primera medición del periodo en kilogramos.
2. Añade el peso final
Usa una medición tomada en condiciones lo más parecidas posible a la inicial.
3. Indica los días reales
Cuenta los días transcurridos entre ambas mediciones; no es necesario que sean exactamente 30.
4. Revisa el resumen
Consulta el cambio neto, el porcentaje respecto al inicio y el ritmo medio diario.
5. Interpreta la proyección con cautela
El equivalente a 30 días prolonga matemáticamente el ritmo observado, pero no garantiza una evolución futura.